Aries y Virgo no hablan el mismo idioma, pero pueden aprender a traducirse. Aries actúa y luego piensa, y Virgo analiza cada detalle antes de mover un dedo. Aquí hay más aprendizaje que flechazo.
Cómo encajáis
Sois muy distintos y os cuesta encajar. Grandes choques no hay, pero sí muchos pequeños ajustes. Sale bien cuando los dos ponen de su parte.
Aries y Virgo en el amor
La diferencia se nota desde el primer día. Virgo organiza, planifica y cuida lo pequeño, mientras Aries improvisa, se olvida de lo pequeño y quiere ir a lo grande. A Virgo le inquieta el caos que Aries deja a su paso, y a Aries le agobia que le corrijan. Aunque Virgo critique con buena intención, a Aries le suena a freno, y su impaciencia a Virgo le parece descuido.
Si os dais tiempo, os encontráis en el hacer. Los dos sois trabajadores y queréis que las cosas salgan bien, cada uno a su estilo. Virgo puede ayudar a Aries a terminar lo que empieza, y Aries puede convencer a Virgo de que deje de darle vueltas y se lance. Para eso Virgo tiene que criticar menos y agradecer más, y Aries escuchar los consejos sin tomárselos como un ataque.
Al principio cuesta, porque Virgo necesita confianza y Aries va directo. Con paciencia, Virgo saca su lado más entregado y Aries descubre que los detalles también cuentan en la intimidad.
En la amistad
Os complementáis en lo práctico. Aries anima y Virgo resuelve. Irá bien mientras Aries no se burle de los planes de Virgo y Virgo no le dé lecciones a Aries.
En el trabajo
Podéis hacer buen equipo repartiéndoos las fases, con Aries arrancando y Virgo revisando. Si los dos queréis controlar todo el proceso, chocaréis a diario.
Lo que os une
- Ganas de trabajar y mucho sentido de la responsabilidad.
- Con Virgo, Aries acaba lo que empieza.
- Con Aries, Virgo se atreve.
Dónde chocáis
- Aries vive las críticas como un freno.
- A Virgo le inquietan el desorden y la improvisación.
- Uno decide en un segundo y el otro necesita días.
Vuestros elementos
El fuego pone el entusiasmo y la tierra, la constancia. Juntos construyen mucho, aunque el fuego note que la tierra le frena y la tierra, que el fuego va demasiado rápido.
Vuestro ritmo
Uno marca el rumbo y el otro se adapta. El reparto es cómodo mientras el signo mutable no sienta que cede siempre él.
Donde ibais a decir «esto está mal», probad con «¿y si lo hacemos así?».
Las cartas de arriba son las que la tradición da a cada signo, El Emperador para Aries y El Ermitaño para Virgo. Para ver cómo va ahora vuestra historia, haz el tarot del amor.

